Identificación del modo de fallo
Determinamos si la rotura responde a fatiga, sobrecarga, defecto interno, corrosión u otro mecanismo.
Intervenimos cuando un componente falla, una pieza se fractura o existe una controversia técnica sobre la causa del daño. El objetivo no es describir superficialmente el defecto, sino explicar su origen con metodología defendible.
El servicio cubre controversias donde un material, componente o conjunto presenta rotura, degradación o comportamiento anómalo y es necesario determinar si la causa fue fabricación, diseño, uso, entorno, mantenimiento o combinación de factores.
La clave no es solo identificar qué se rompió, sino justificar por qué ocurrió y si la hipótesis resiste contradicción técnica. El informe se orienta a que un tercero no especialista pueda entender la secuencia causal.
Determinamos si la rotura responde a fatiga, sobrecarga, defecto interno, corrosión u otro mecanismo.
Vinculamos observaciones, antecedentes y condiciones de servicio con una hipótesis causal coherente.
Ordenamos el análisis para que resulte útil en reclamaciones, seguros, proveedor-cliente o procedimientos judiciales.
Cuando existe controversia sobre si el fallo deriva de defecto de producción, diseño, montaje o uso en servicio.
Cuando hace falta una explicación técnica de la causa del daño para valorar cobertura, responsabilidad o repetición.
Cuando el expediente necesita una base material clara, defendible y comprensible para partes no técnicas.
La conservación del elemento, el contexto de uso y la documentación asociada son tan importantes como el análisis en sí. Cuanto antes se ordene, más fiable será la conclusión final.